Evolución Política y Económica de Europa en el Siglo XVIII y XIX
«El siglo XVIII, llamado de la Razón o de las Luces, es
un siglo de equilibrio entre la Tradición y la Revolución, simbolizado por el
pensamiento de la Ilustración y las Monarquías del Despotismo
Ilustrado. Sólo al final, cuando se rompe el compromiso, desembocaría en el
siglo de la Revolución» .
La historia de Europa hacia fines del siglo XVIII nos muestra el escenario en el que se gestionaron los cambios económicos, políticos y sociales, y las ideologías y movimientos sociales que revolucionarían no solo a Europa, sino al resto del mundo.
La historia de Europa hacia fines del siglo XVIII nos muestra el escenario en el que se gestionaron los cambios económicos, políticos y sociales, y las ideologías y movimientos sociales que revolucionarían no solo a Europa, sino al resto del mundo.
Aspectos
políticos
Hacia finales del
siglo surgieron otros grandes imperios: China, India y el Imperio Otomano,
capaces de competir con los europeos a nivel comercial y militar, con una
similar política expansionista.
Otra característica
del siglo XVIII es que el absolutismo monárquico alcanza en toda Europa su
mayor fuerza y esplendor. Es en este siglo, donde la burguesía se opone ya a la
monarquía absoluta, pues aquella, que ya tenía el poder económico, aspira a
alcanzar el poder político monopolizado por la nobleza.
Será la
burguesía la que asuma el protagonismo en este siglo, que se enfrenta al
sistema político-social establecido, aspiran a destruir el denominado “Antiguo
Régimen” sintetizado en el absolutismo y los privilegios de la
nobleza y clero, elabora una cultura nueva: la Ilustración.
En lo concerniente a
las relaciones internacionales europeas, apareció un sistema
político llamado a tener un gran predicamento: el equilibrio europeo. Esta fórmula, propugnada por
Inglaterra, representaba el instrumento político del naciente imperialismo
británico. A través de este sistema, Inglaterra lograba eliminar cualquier
rival peligroso en el continente, enfrentándolo con otra potencia o con una coalición,
mientras que su flota se imponía en el Océano y sus tropas conquistaban la
supremacía en el mundo colonial. En este sentido, no hay duda de
que el siglo XVIII inició la preponderancia política inglesa, como
el siglo XVII había sido de predominio francés y el XVI, de auge español.
Figura 3
Inglaterra, Alemania, Rusia, Francia y Japón se reparten China. Caricatura
francesa de 1898
Observa con atención la caricatura de la figura 3.
1. Identifica cada personaje con su respectivo país.
2. ¿Qué quiere decir la caricatura?
3. ¿Qué país están dividiendo?
Aspectos económico-sociales
En el orden económico, el siglo XVIII se
caracterizó por el predominio de una agricultura de subsistencia que ocupaba
casi el 80% de la población económicamente activa. Por una industria
manufacturera, totalmente artesanal dirigida para la producción de bienes para
el consumo inmediato y para satisfacer las necesidades primarias de la
población. El tejido era la principal actividad, representando el 60% de la
producción manufacturera. Un sistema de comercio en el que los comerciantes abastecían las materias primas, vendían los productos finales
y fijaban En el orden económico, el siglo XVIII se caracterizó por el
predominio de una agricultura de subsistencia que ocupaba casi el 80% de la
población económicamente activa. Por una industria manufacturera, totalmente
artesanal dirigida para la producción de bienes para el consumo inmediato y
para satisfacer las necesidades primarias de la población. El tejido era la principal actividad, representando el 60% de
la producción manufacturera. Un sistema de comercio en el que los comerciantes los
precios. Insuficiencia de medios de transporte y vías terrestres, limitados
espacios económicos y escasa actividad comercial en cada país.
Los pocos bancos que existían tenían como objetivo prestar
plata al Estado y no invertían ni en el comercio, ni en la producción; los
medios monetarios y el crédito estaba restringidos; sólo tenían valor la
monedea metálica, de oro y de plata, mientras que las letras de cambio, nacidas
en el medioevo, no tenían gran difusión. Los metales preciosos eran la mayor
riqueza de la nación y el Estado debía intervenir en la vida económica para
obtenerlos.
Esta centuria supone en su conjunto, la superación de la
crisis económica que caracteriza a Europa en el siglo XVII. Entre 1720 y 1780
aproximadamente, la economía europea entra en período de desarrollo. Las causas
de esta prosperidad son las siguientes:
· Nueva afluencia de metales preciosos procedentes de
América
Desde principios del siglo XVI, las minas de oro y plata
americanas se habían agotado; en cambio, a partir de 1720 se descubren nuevas
minas de oro, extraordinariamente ricas, en Brasil. Este oro, al
llegar al continente europeo reactiva toda la economía y la marcha
de los negocios.
· Mayor prosperidad en la agricultura e industria
El campesinado del siglo XVII recogía muy poca cosecha y, en
ella, debía apartar tres porciones: una entregaba a la Iglesia como pago de
diezmos; otra entregaba al noble que era el propietario de la tierra
y la tercera parte debía darla al rey como pago de impuestos; lo que le quedaba
era mínimo, y estaba destinado al consumo.
Eso significaba que el campesino no podía vender sino sólo
consumir lo que producía. De esta forma, apenas tenía ingresos y su nivel de
vida era muy bajo.
Esta falta de ingresos se debía al bajo rendimiento de las
cosechas: lo normal era que sól se cosecharan cuatro granos de cereal
por cada grano sembrado.
A partir de 1720, la situación cambia: las cosechas comienzan
a ser más abundantes, debido a:
¨LLa introducción de nuevas plantas muy
productivas, como el maíz. Procedente de América, lo que permitiría aumentar el
número de cabezas de ganado, esto produce más estiércol y conlleva abundantes
cosechas. Al mejorar los rendimientos, el campesino puede ahorrar e invertir en adquisición
de aperos de labranza más moderna y de nuevo revierte en aumento de cosechas.
¨ El cambio climático, que es más óptimo para la
agricultura, a diferencia del siglo XVII, en el que habían sido frecuentes los
años consecutivos de sequía.
Por primera vez, en el siglo XVIII, el campesino europeo,
después de pagar a la Iglesia, al noble y al rey, queda con sobrante
de dinero, que eleva su nivel de vida. Terminan las grandes hambres, epidemias
de peste características del siglo XVII.
Figura 4 La pirámide social del Antiguo Régimen
El aumento del poder adquisitivo del campesinado posibilitará
un mayor consumo e impulsa un desarrollo de la industria textil y del hierro.
Caída de
la monarquía absolutista surgimiento de los Estados modernos
El absolutismo
El absolutismo es una forma de gobierno en la cual
el poder reside en una única persona, a la cual deben obedecer todas las demás.
Abarcó los siglos XVI, XVII, y XVIII, cuando la influencia política de la nobleza declinó, aunque manteniendo el régimen feudal que mantenía su preponderancia en la
sociedad de la época. La teoría del derecho divino del poder real o del
absolutismo teológico nació en Francia en el último cuarto del siglo XVI y en
el ambiente de las guerras de religión. Los cuatro caracteres esenciales
de la autoridad real es la de ser sagrada, paternal, absoluta, racional,
tienden a regirse los principales Estados europeos en la Edad Moderna y en
el que la máxima autoridad la ejerce en forma arbitraria el Rey. Sus
principales características son:
El poder está concentrado en el Rey, quien lo
recibió y transmite por vía hereditaria, sus colabores inmediatos y sus
familiares forman partes de la corte. Dentro de esta, o entre quienes el
considere más capacitados en el reino, escoge sus ministros, a los que nombra y
remueve a su antojo, estos le ayudan a controlar el comportamiento de los
ciudadanos, el desarrollo económico del país, administrar el tesoro público, a
dirigir los ejércitos, a mantener las relaciones internacionales entre otros.
No hay un ordenamiento de leyes escritas, se
impone la ley consuetudinaria y los dictados arbitrarios del monarca. Él es el
único legislador, él es la ley.
Existen
organismos colegiados que solo son llamados, siempre al antojo del rey, para
consulta, no para tomar decisiones libremente. Tales como las cortes
españolas, los estados generales franceses y el parlamento inglés, que
representa a las comunidades municipales (en España), a la nobleza, el clero y
el estado llano (en Francia) y a los nobles y al pueblo (en Inglaterra).
Hay tribunales centrales y provinciales (como los
parlamentos de Francia, muy diferentes al parlamento ingles), pero sus dictados
siempre están sometidos a la última palabra del Rey.
Existen comunidades municipales (los
ayuntamientos españoles, las comunas francesas), pero estas están siempre
supeditadas al poder real.
Los ciudadanos, sometidos a una profunda división de clases,
carecen de derechos. En consecuencia, no se les consideran iguales ante la ley
y el rey puede dictar medidas de perjuicio suyo sin derecho a defensa ni a
pedir explicación (encarcelamiento, nuevos impuestos, prohibición de manifestar
públicamente sus ideas, llamadas a las armas entre otros).
El 3 de septiembre la Asamblea Constituyente aprobó la Constitución.
Por primera vez en la historia de la
humanidad se definían por escrito los derechos y obligaciones de
gobernantes y gobernados, y se organizaba el poder del Estado. En
Francia se conservó la monarquía que
pasó de absolutista a parlamentaria. El rey obtuvo el derecho del veto, o sea,
la posibilidad de oponerse a las leyes adoptadas
por la Asamblea. El cuerpo legislativo era unicameral. Aparece una división de
poderes (ejecutivo, legislativo y judicial).
El 21 de
septiembre de 1792, al iniciar sus sesiones, la Convención Nacional declaró la
abolición de la monarquía y la proclamación de la República. Así Francia se
convirtió en el primer Estado Nacional republicano de las potencias europeas.
Aunque esta primera
República francesa no duró mucho, su repercusión en la sociedad francesa y en general en la europea fue
continua. Aunque estos nuevos sistemas se basaban en la soberanía popular, es decir, en el poder del
pueblo; en realidad estuvieron controladas por la burguesía rica, que excluyó de la participación política al
resto de la población.
La monarquía
parlamentaria, tal fue la que se implementó en Francia, fue más beneficiosa que
la anterior. Esta nueva monarquía produjo que trocaran los nobles por la
burguesía rica, siendo esta la clase social más influyente en el gobierno. Pero
dejando de lado que las clases más bajas no tuvieran demasiada
participación, el Estado ya no podía cometer los excesos de
antaño y se puso fin a los privilegios de la aristocracia y el clero.
Figura
6 Cartel revolucionario
La Asamblea
Constituyente
Como la principal medida que
se habían propuesto los diputados del tercer estado era elaborar una
constitución, cambiaron el nombre de Asamblea Nacional, por el de Asamblea Constituyente. La elaboración
de una constitución significaba el fin del absolutismo, ya que convertía a
Francia en una monarquía constitucional.
Es decir, el rey no podía
actuar solo, sino que estaría limitado poder de una cámara de representantes
elegidos por el pueblo.
Frente a esta situación, Luis XVI quiso disolver
la Asamblea Constituyente, pero el pueblo de París se amotinó y, y el 14 de
julio de 1789, asaltó la Bastilla, la prisiónmás famosa de Francia que
además simbolizaba la autoridad del Antiguo Régimen.
Frente a estos hechos, el
rey tuvo que ceder y la asamblea continuó su trabajo, fruto del cual se
aprobaron cuatro medidas de gran importancia, que en síntesis fueron las
siguientes:
·
Proclamó la igualdad de todos los ciudadanos.
·
Aprobó la declaración de los Derechos del
Hombre y el Ciudadano.
·
Aprobó la Constitución Civil del Clero, por
medio de la cual los cargos eclesiásticos eran manejado por las autoridades
civiles.
·
Aprobó la Constitución de 1791, en la que se
proclamaba la soberanía nacional, la división de poderes y el derecho al voto.
Todas las medidas eran
novedosas. La organización del Estado, la constitución y la igualdad de las
personas, eran ideas que se venían gestando desde la Ilustración.
Frente a todo este conjunto
de medidas, las cuales significaban el triunfo de la burguesía, el rey no tuvo
más remedio que aprobar la Constitución.
ACTIVIDAD
2
La revolución francesa
aportó dos importantes novedades: por un lado, introdujo el voto que les daba
participación política a todos los ciudadanos, algunos de los cuales estuvieron
por siglos excluidos del poder. Por otro lado, creó la Asamblea Constituyente,
en la cual un grupo de personas se reunió para escribir la constitución.
§ Explica
si los anteriores aspectos están vigentes en la actualidad política de nuestro
país (Colombia).
La Convención Nacional
Figura 7 Luis XVI huyó con
su familia, pero fue detenido en Varennes
Las ideas revolucionarias se
extendieron por todo el continente europeo. Al sentirse triunfantes, los
líderes exportaron los ideales de la revolución para llevar la libertad a otros
países. Frente a esto, las monarquías se asustaron y trataron de defender a
Luis XVI. Ante esta situación, la Francia revolucionaria se obligada a declarar
la guerra a las monarquías de Prusia y Austria. La victoria francesa en la
batalla de Valmy, salvó la
revolución. Entonces Luis XVI fue encarcelado bajo el cargo de conspirar contra
Francia con la ayuda de las potencias extranjeras.
En septiembre de 1792, se
eligió por sufragio universal, es decir,
por voto, una asamblea que se denominó Convención Nacional. Dentro de ella se formaron dos grupos
distintos
Los jacobinos, eran los más radicales, y pretendían acabar con todos los vestigios del Antiguo Régimen.
Los girondinos, que eran moderados, representaban a la burguesía provinciana y a los intelectuales.
Los jacobinos, eran los más radicales, y pretendían acabar con todos los vestigios del Antiguo Régimen.
Los girondinos, que eran moderados, representaban a la burguesía provinciana y a los intelectuales.
Entre 1792 y
1794, Francia se vio envuelta en guerras externas, a la vez que enfrentaba
luchas internas. Los girondinos desconfiaban de las consecuencias políticas que
podían darse al combinar la revolución de masas y la guerra que se había
desencadenado, mientras que los extremistas jacobinos adquirían cada vez más
poder, a tal grado que en junio de 1793, instauraron la República
jacobina.
Los jacobinos
emprendieron una política de represión extrema contra los girondinos, la cual
fue dirigida por Maximiliano
Robespierre.
Por los excesos y asesinatos
cometidos en esta época se conoce como Período del terror. La aprobación de una constitución
progresista en 1793, representó el momento más radical del proceso
revolucionario. A pesar de
los terribles excesos, la mano dura jacobina permitió evitar la desintegración
del país ya que sofocó la rebelión interna y rechazo a los ejércitos invasores
de Prusia e Inglaterra.
ACTIVIDAD
3
1. Investiga la
biografía de Napoleón Bonaparte
2. ¿En
qué consistió el Imperio napoleónico?
Realizarlo en
dos páginas Hojas de block tamaño carta, presentarlo en el portafolio.
Revolución burguesa
Concepto
de revolución
Es un proceso violento en el que
se intenta abolir el feudalismo, con el fin de generar un desarrollo
capitalista a través de la industria, y en el que se implanta como estado
dominante el estado Burgués. Concepto: revoluciones burguesas Hubo dos revoluciones
burguesas, las Revoluciones Industrial y Francesa que se manifestaron
simultáneamente en la 2a mitad
del SG XVIII en ambas la burguesía fue la clase social beneficiada y dieron
lugar al capitalismo. Las dos sirvieron de modelo para otras revoluciones ocurridas
más tarde en otros lugares del mundo. La industrialización inglesa fue tomada
como modelo de progreso y desarrollo, y la revolución francesa representó
un ideal de libertad y participación política. El triunfo económico y político
de la burguesía preparó el camino para la expansión del capitalismo en el
mundo. Los efectos siguen teniendo vigencia en el mundo actual.
A
continuación, presentamos las diferentes ideologías, en las que destacaremos:
El liberalismo Aparece en la primera mitad del siglo
XIX, rechaza el absolutismo y buscaba recuperar los derechos y libertades que
había reconocido la Revolución Francesa. Por debajo del marco político fijado
en el congreso de Viena, se desarrollaron diversos movimientos heredados de los
principios revolucionarios y contrarios a la monarquía absoluta. El
liberalismo político defiende la libertad como derecho de todos los hombres.
Sus raíces se encuentran en pensadores como Locke, Montesquieu y Rousseau. Para el liberalismo
el ciudadano debe dirigir la política del país a través del sufragio y de la
representación parlamentaria. Por encima de cualquier ley está la constitución
como garante de los derechos individuales y colectivos, y límite del poder del
monarca y de los gobiernos.
El nacionalismo surge como el sentimiento que une a un pueblo,
sobre la base de tener una identidad común, es decir, la participación
colectiva de una misma cultura –lengua, historia, religión, etc.-.Existen dos
corrientes nacionalistas: - Centrífuga: seguida por pueblos que quieren
abandonar el estado que les oprime, como los croatas, húngaros, checos o
moravos, dentro del Imperio austriaco; los irlandeses en el Reino Unido; los
griegos sometidos a los turcos o los polacos cuyo país estaba repartido entre
Rusia, Prusia y Austria.-Centrípeta: propia de los pueblos que quieren
fusionarse para formar un solo estado, como Alemania o Italia. ALGUNOS TEÓRICOS
DEL NACIONALISMO: José Antonio, Primo de Rivera, Carlos Pizarro, Nicolás
Tubin, Blas Infante, Salome Cortez, Rufino Blanco Fombona.
Revolución Industrial
En la segunda
mitad del siglo XVIII se inició en Inglaterra una profunda transformación de la
estructura económica, con grandes repercusiones sociales. Dicha transformación,
la más radical desde el descubrimiento de la agricultura (revoluciónneolítica),
se fue extendiendo luego a otros países europeos.
Podría
considerarse que los tres puntos de apoyo de la revolución industrial eran los
siguientes: una población que crecía de prisa, la existencia de materias primas
imprescindibles y descubrimiento de nuevas fuentes de energía que facilitaban
la elaboración de dichas materias primas.
A estos factores se le sumaron: el desarrollo de
la técnica, la acumulación de capital para invertir y el espíritu empresarial
de los capitalistas ingleses, sin olvidar que la aplicación de nuevas técnicas
en la producción agraria posibilitaría el paso de mano de obra de esta a
la industria.
La revolución
Industrial se produjo en Gran Bretaña por varias razones y circunstancias
favorables, no sólo económicas sino también políticas y sociales.
El factor Político
El factor Político
Políticamente, la monarquía
británica fue de las primeras en permitir la plena y equitativa representación
de la clase burguesa en su sistema parlamentario, y favoreció la actividad
mercantil y financiera de este sector de la sociedad por medio de regulaciones
que facilitaban la iniciativa económica privada. A diferencia de otros
países europeos, Gran Bretaña existía un sistema monetario y de pesas y medidas
unificado. Además, tanto los impuestos a la producción como al intercambio
comercial, principalmente exterior (aduanas), habían sido abolidos
paulatinamente, lo que sirvió así a los intereses de la burguesía al aumentar
la demanda de productos (textiles) que se elaboraban y comercializaban, ya sin
trabas.
El factor económico
El factor económico
A nivel económico, este país
gozaba de la ventaja que le otorgaba la posesión de colonias en América y Asia,
y posteriormente en Oceanía a partir de 1770, las cuales no solo le
aportaban materias primas sino que servían de mercados en la medida que
colonos, inmigrantes y otros consumidores compraban sus manufacturas, especialmente textiles de lana y
armas de fuego. Aparte de ellas, Gran Bretaña producía suficientes cereales
para abastecer con creces la demanda de su población y exportar los sobrantes
principalmente hacia la Europa báltica y del norte, de donde importaba maderas
y hierro.
Adicionalmente, la trata de esclavos llevada a cabo en África, y sobre la
cual este país logró tener un monopolio casi total, permitió la conquista de
nuevos mercados en la medida que sus comerciantes actuaban de intermediarios,
vendían directamente o reexportaban los productos adquiridos durante la
realización de la trata o surtían, por medio del contrabando, las demandas de
las colonias españolas, donde un férreo sistema monopólico limitaba el
disfrute de otros bienes distintos a los que obligatoriamente debían adquirir
de la metrópolis.
El factor social
El otro factor
propició al desarrollo industrial de Gran Bretaña fue el social. Cambios
notables en el uso y posesión de la tierra, así como un incremento demográfico,
que se inició con mejorías en la alimentación debidas a las transformaciones
del agro, permitieron acumular y liberar luego una gran mano de obra que fue
vinculada a la explotación minera y a la producción industrial en las fábricas
y que contribuyó decisiva y vertiginosamente a la urbanización de la sociedad,
entre finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, a medida que el
sistema fabril se fue concentrando en las ciudades.
Todas estas ventajas y
singularidades que permitieron el desarrollo industrial de Gran Bretaña no
habría bastado por si solas de no haberse iniciado, desde el siglo XVIII, un
fenómeno conocido como Revolución agrícola, el cual, dada su importancia y
magnitud, se considera como el antecedente de la posterior Revolución
industrial.
ACTIVIDAD 4
1- Indaga sobre
las revoluciones agrícolas del Neolítico la del siglo XVIII, luego realiza un
cuadro comparativo de estas dos revoluciones. Realizarla en hoja de block
tamaño carta colocarlo en el portafolio.
2- Define que es
Reforma, Revolución, mercantilismo.
Realizarla en hoja de block
tamaño carta colocarlo en el portafolio.
Bibliografía
Ferroni, Eleonora. Ciencias Sociales Integradas
Mundo Moderno Libros & Libros, 1994, pág. 52
Mentor. Enciclopedia de Ciencias Sociales,
Grupo Editorial Oceano, 1999, pág. 854, 855
Ortiz María y otros. Ejes sociales 8, Grupo
editorial educar, 2012, pág. 72, 110, 114
Rueda Wilson y otros. Contextos Sociales 8,
Editorial Santillana S.A., 2004, pág. 76, 77
Web
grafía
http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0314-01/asp_eco.htm (Europa en el siglo XVIII)










